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Cómo encontrar el mejor título para tu obra de arte

La pintura de tu última obra de arte aún se está secando y ha llegado el momento de darle un título. ¿Cómo se elige un título que cause una gran y duradera impresión? El título de una obra de arte puede parecer una idea secundaria, pero en realidad, debe tener la misma importancia que la obra de arte en sí. Después de todo, es el principal distintivo que se utilizará para referirse a la obra. Para elegir un título original e interesante que realce la obra y aumente así la probabilidad de venta, Singulart ha recopilado los mejores consejos sobre lo que se debe y no se debe hacer al nombrar una obra de arte. Sigue estos consejos para asegurarte de que tu obra de arte y su título tengan un aspecto lo más profesional posible.

Lluvia de ideas de temas asociados con la obra de arte

Para empezar, recopila una lista de temas y palabras asociadas a tu obra de arte. Esto podría incluir sentimientos abstractos como «amistad» o «nostalgia», o temas más concretos asociados con el tema, como «la casa del lago» o «Marilyn Monroe». Una vez que hayas escrito las ideas generales, elige la que más te hable y amplíala escribiendo diez palabras o frases más que surjan de tu idea principal.

Tomemos el ejemplo de Marilyn Monroe. Has pintado un retrato de Marilyn Monroe al estilo del arte pop y quieres evitar la trampa de simplemente titular la obra Marilyn Monroe, ya que probablemente hay miles de cuadros con el mismo nombre. La pintora alemana Kristin Kossi encontró un título único y conciso que añade un poco de estilo mientras se mantiene fiel al contenido: All Stars Marilyn. Mantenerlo corto y atractivo es una buena forma de hacerlo.

Kristin Kossi, All Stars Marilyn (2013)

Omite los títulos «sin título» u otros títulos duplicados

Demasiados artistas se cansan de buscar un nombre para su obra y se conforman con el misterioso Untitled («sin título»). Este es quizás el mayor error que podrías cometer, no sólo porque hay miles de obras de arte con el mismo nombre, sino también porque no añade nada especial para tu futuro coleccionista de arte y cliente. Imagina que tu obra de arte está colgada en la casa de alguien, y cuando los invitados preguntan por la pieza y su nombre, el nuevo propietario tiene que responder: «Se llama Sin título». Titular tu obra es necesario para dejar tu huella en el mundo del arte contemporáneo.

En la misma línea, un error común que los artistas a veces cometen es usar el mismo título para varias obras. Si las pinturas están en una serie y es absolutamente necesario agruparlas bajo el mismo nombre, añade números a cada una para distinguirlas entre sí – Luz de Luna en la Habana No.1, Luz de Luna en la Habana No.2, y así sucesivamente.

Evitar los tópicos y títulos demasiado simplificados

Al evitar los títulos tópicos, también debes evitar los títulos demasiado simples que meramente categorizan la obra de arte, como Naturaleza Muerta o Autorretrato. En el siguiente cuadro de Igor Barkhatov, un cliché y un título demasiado simplificado podría ser Paisaje, pero en su lugar elige Últimos días del otoño: un título sencillo pero evocador que despierta las sensaciones de nostalgia y el cambio de estaciones en el campo.

Igor Barkhatkov, Last Days of Autumn (2019)

No tengas miedo de elegir la opción más estrafalaria por encima del tópico. Por ejemplo, el título del cliché de este cuadro de Vincent Gautier podría ser «Viaje por carretera», pero en cambio, nos sorprende y nos llama la atención cuando leemos el título Good Riddance («Adiós»). Añade una voz a la pintura que es a la vez correspondiente e inesperada. ¿Qué podrían decir los personajes de tus cuadros? Elegir un título que sea coloquial puede crear un buen contraste con los aspectos más formales y técnicos de tu práctica artística, mientras que agrega un sello distintivo a la obra.

Vincent Gautier, Good riddance (2015)

Un título que añada algo nuevo a la obra de arte

En lugar de describir lo que ya está presente en la obra, intenta seleccionar un título que añada algo nuevo, que potencie lo que ya se percibe. Por ejemplo, en el cuadro de Arno Bruse, una elección obvia de título podría ser Gato Negro. En lugar de expresar lo evidente, Bruse eligió como título de la obra Nighthawk («Halcón Nocturno»), refiriéndose al gato callejero, pero también aludiendo al estilo de Edward Hopper en el que está inspirada la pintura. El título aporta un nuevo elemento a la pintura, dando al espectador una mayor comprensión de las influencias que hay detrás de la obra.

Arno Bruse, Nighthawk (2012)

Revisa tu ortografía

Por último, pero no por ello menos importante, asegúrate de comprobar la ortografía de tu título, ¡especialmente si has elegido algo que no esté escrito en tu lengua materna! No hay nada más poco profesional que un título artístico mal escrito. En cuanto al uso de las mayúsculas, suele ser más profesional poner las primeras letras del título en mayúsculas, pero también puede ser una opción estética usar solamente letras minúsculas. Algunos de los títulos de obras de arte que más me despistan son los que están escritos todo en mayúsculas, como si las obras de arte te estuvieran gritando. Trata de evitar esto, a menos que sea absolutamente necesario para la lectura general de la obra.

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